Glosario de logística

Daños en la mercancía

Definición

Los daños en la mercancía son los desperfectos físicos, el deterioro o la contaminación que sufren las mercancías durante el transporte, el almacenamiento o la manipulación. Pueden ir desde pequeños arañazos estéticos hasta la pérdida total del producto, y se deben a accidentes, una manipulación inadecuada, la exposición a la intemperie o un embalaje insuficiente. Los daños en la mercancía son una de las causas más habituales de reclamación en logística y provocan pérdidas económicas, insatisfacción de los clientes e interrupciones en la cadena de suministro.

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¿Por qué son importantes los daños en la mercancía en logística?

Una mercancía dañada no tiene valor para el destinatario: un electrodoméstico rayado, un producto químico contaminado o un mueble roto no se pueden vender ni utilizar. Los daños en la mercancía generan costes a las empresas de varias formas: (1) la pérdida directa del producto, (2) la tramitación y la investigación de las reclamaciones, (3) los reembolsos y las sustituciones a los clientes y (4) el perjuicio para la reputación si los clientes reciben productos dañados. Para transportistas y remitentes, reducir al mínimo los daños mediante un embalaje, una manipulación y unos métodos de transporte adecuados es esencial para la rentabilidad y la fidelización de los clientes.

¿Cómo funciona en logística?

Los daños en la mercancía se producen en distintos momentos: durante la carga (apilado incorrecto, bultos que se caen), en tránsito (accidentes de tráfico, manipulación brusca en los puntos de transbordo), por exposición a la intemperie (lluvia sobre camiones descubiertos) o por un embalaje insuficiente. El destinatario inspecciona la mercancía a su llegada y documenta los daños de inmediato con fotos e informes escritos. Se notifica al remitente y al transportista, y se presenta una reclamación por daños. El transportista investiga si los daños se debieron a una negligencia (el transportista es responsable) o a circunstancias inevitables (el transportista no es responsable).

Causas y tipos habituales de daños en la mercancía

  • Daños por impacto y colisión (manipulación brusca, accidentes de tráfico)
  • Daños por las condiciones meteorológicas (lluvia, nieve, exposición a la temperatura en vehículos descubiertos)
  • Daños por vibración y movimiento (sujeción insuficiente durante el transporte)
  • Daños por aplastamiento (apilado incorrecto, sobrecarga)
  • Contaminación (productos químicos, polvo, materias extrañas)
  • Daños por humedad (condensación en contenedores cerrados)
  • Robo y hurto (pérdida parcial o total de la carga)
  • Daños por corrosión (productos metálicos sin recubrimiento protector)
  • Roturas (artículos frágiles sin acolchado suficiente)
  • Daños por presión (desplazamiento de la carga durante el transporte)

Ejemplo práctico

Un fabricante de muebles polaco envía 50 mesas de comedor valoradas en 30.000 € de Varsovia a un distribuidor de Viena por carretera. Las mesas se cargan en un camión, pero se sujetan de forma inadecuada y solo se envuelven parcialmente. Durante el trayecto por Chequia, cerca de la frontera germano-checa en Skalná, el camión coge un bache que provoca una fuerte vibración. Varias mesas se desplazan y chocan entre sí; ocho de ellas sufren grietas en las patas y daños en la superficie. En la entrega en Viena, el distribuidor fotografía los daños y avisa de inmediato al transportista y al remitente. En la reclamación por daños se aporta la siguiente documentación: (1) la factura que acredita un valor de 30.000 €, (2) las fotos de las ocho mesas dañadas y (3) los presupuestos de reparación, que estiman los daños en 4.800 €. El transportista investiga y concluye que los daños se debieron a una sujeción inadecuada de la carga (negligencia del transportista), y no solo al bache. El transportista abona los 4.800 € de la reclamación.